¿Quién no ha experimentado ese momento incómodo cuando los invitados llegan y comienzan a preguntar: "¿Dónde me siento?" o "¿Cuáles son sus lugares para no estorbar?"? Mi sugerencia es asignar lugares de antemano, ya sea con cartelitos caseros o comprados, servilleteros con nombres o identificadores de copa. Las opciones son diversas y todas ellas facilitan la tarea para todos.
Sin embargo, antes de hacerlo, es importante tener en cuenta varios aspectos:
Independientemente del tipo de cabecera que elijamos (francesa o inglesa), los lugares a la derecha del anfitrión y la anfitriona son los más importantes. Prestemos especial atención a quién situamos allí.
Siempre procurar que los invitados tengan la mejor vista. Esto implica que, si disponemos de un bonito cuadro o un ventanal, los invitados deberían sentarse frente a ellos, mientras que nosotros ocupamos los lugares justo debajo.
Si contamos con ayuda en la cocina, es preferible que los anfitriones estén ubicados de manera que puedan ver directamente la salida de la cocina, facilitando así la comunicación con el servicio y el momento para retirar los platos.
¿Suelen ustedes colocar carteles de ubicación? ¿Se animan a probarlo?
Fer